ASTROLOGIA

La casa XII

Amada, odiada, resignificada, enaltecida y eterna

Todos adjetivos intensos, eso es la casa XII. Un sin fin de interpretaciones posibles, todas viables, todas probadas. Desde la astrología tradicional es el encierro, la reclusión, los enemigos ocultos, la disolución del todo, son los hospitales y los mal llamados manicomios.Desde la década del ‘ 60 las corrientes del New Age, renovaron la mirada sobre ella. Trascender la idea del encierro para tomar contactor con la energía del servicio, mirar con ojos de Jung cómo la casa del inconsciente colectivo y pensar desde la óptica transgeneracional como la memoria ancestral.

Hay una certeza, la casa XII es profunda y llegar a una interpretación requiere de un trabajo exhaustivo. requiere tomar contacto con la posible disolución del ego, para poder ver más allá de nuestro alrededor.

La casa XII no habla de mí directamente, pero me involucra. Dentro del mándala vacía o con algún planeta natal, cualquier tránsito poderoso o leve nos moviliza, de maneras que difícilmente puedan ser puestas en palabras.

Es un limbo, donde está todo por hacerse, pero también todo está terminando . Se agotaron las formas, fin del recorrido y destino para dar curso algo nuevo. Es algo extraño a nuestra cultura pragmática, trabajar los aspectos, los temas que involucran sentimientos, inconsciente y procesos karmáticos genera cierto rechazo, dado que no tiene utilidad directa pero es necesaria.

De formas análogas, la casa XII podemos asociarla, con el hexagrama 64 en el oráculo del i ching. Todo está a punto de cambiar. Las transiciones necesarias en la vida para dar paso claramente, a otra vida, a otro proyecto, algo nuevo. No hay inicio, sin cierre, pero tampoco lo hay sin transición, metamorfosis que se sienten a veces como un momento de limbo.

La casa XII es eso. Es el agotamiento, es el limbo necesario para poder ordenarnos antes de volver a empezar con la vorágine.

Por otro lado, también tiene un efecto sobre nosotros, nos hechiza o nos asusta, es un efecto potente. El trabajo interno está en no quedar pegadx a esta sensación de no control tan poderosa, pero también (aunque sea contradictorio) dejarnos arrastrar un poco por el no control, el delicado equilibrio de la vida. La casa XII pide una pausa, reflexión y meditación interna. Es una casa de soliloquios, de reflexiones sin mucha respuesta, y de dialogo interno.

Todo lo que pasa por la casa XII, está en proceso de digestión, ya sean tránsitos, planetas, revoluciones solares o lunares. Cuando la casa XII esté activada es momento de entregarse.

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